Bienaventurados en dar…
Introducción: Jesús enseñó: "… Más bienaventurado es dar que recibir" (Hch. 20: 35) Eso no sólo significa que dar es agradable a Dios, también enseña que el donante obtiene más de las cosas buenas de la vida que el receptor. Es propio de la naturaleza de Dios, que Él encuentre gozo al darse a Sí mismoy ser proveedor de las necesidades de sus criaturas (Mt. 5: 44-45)
1. Como cristianos, deberíamos gozarnos de trabajar para ayudar a otros. 2 Corintios 12: 14-15
2. Jesús no se quejó por las personas que tomaron su tiempo de descanso. Marcos 6: 30-44
3. Jesús nos dio ejemplo, más preocupado por nosotros que por él. Filipenses 2: 1-11
4. Cuanto más demos de nosotros, más ricos seremos. Proverbios 11: 24-26
5. Cuando atendemos a las necesidades de otros, obramos para Jesús. Mateo 25: 31-46
Conclusión: En un mundo donde predomina el egoísmo, no debería sorprendernos que tantas personas lleven vidas infelices. ¿Somos mayormente “dadores”, siendo felices en el servicio que prestamos a los demás? ¿O somos principalmente “receptores”, quienes frecuentemente encontramos fallas en lo que se nos da? El dador resulta más afortunado, más alegre:“Da con generosidad y serás más rico; sé tacaño y lo perderás todo, El generoso prosperará, y el que reanima a otros será reanimado. La gente maldice a los que acaparan el grano, pero bendice al que lo vende en tiempo de necesidad” (Prov. 11: 24-26 NTV)
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