Ir al cielo, ¿de qué depende?
Ir al cielo depende de cómo obedecemos a la Palabra de Dios
Introducción: Cuando nos enfrentamos a la verdad de Dios, lo que hacemos a continuación dice mucho sobre el tipo de carácter que tenemos. Jesús dijo: “Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero” (Jn. 12: 47-48)
1. Debemos estar ansiosos por obedecer a Jesús. Lucas 19: 1-10
2. El Señor Jesucristo quiere que le obedezcamos. Juan 3: 16-21
3. Nuestra reacción a la voz de Dios muestra qué tipo de personas somos. Lucas 8: 4-15
4. Es terrible escuchar la Palabra de Dios y desobedecerla. Mateo 7: 24-27
5. En el día del juicio, seremos juzgados por la Palabra de Dios. Juan 12: 42-50
Conclusión: En el texto inicial, Jesús dijo claramente: "… porque no he venido a juzgar al mundo…". Sin embargo, en otro lugar declaró: "Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados” (Jn. 9: 39) No hay contradicción cuando vemos que aunque Jesús no vino con el propósito expreso de condenar a nadie, sin embargo, muchos serán condenados, no porque Él lo haya querido, sino porque rechazaron su oferta de perdón (Jn. 3: 17-21)

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