Aprendo de mis hermanos...
Introducción: En la iglesia del Señor, es un privilegio contar con hermanos crecidos en la fe, de quienes podríamos aprender. Necesitamos madurar en la fe cristiana y como iglesia local contar con un liderazgo bíblico. Los ancianos en la congregación son hombres cuya fe y sabiduría nos benefician espiritualmente: "… considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe" (Heb. 13: 7)
1. Debemos aprender de los consejos que otros nos dan. Proverbios 19: 20
2. Debemos aprender de la reprensión que otros nos dan. Proverbios 15: 31-32
3. Debemos aprender de las instrucciones que otros nos dan. Proverbios 10: 8
4. Debemos aprender de los consejos de nuestros padres. Proverbios 15: 5; 23: 22
5. Debemos aprender del castigo que otros reciben. Proverbios 21: 11
Conclusión: Puede ser demasiado tarde para aprovechar los consejos que otros han tratado de darnos (Prov. 1: 28-31) El hombre cuyo orgullo le impide ceder al juicio y la sabiduría alcanzados en el desarrollo espiritual, está condenado a seguir siendo irresponsable por el resto de su vida. “Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu” (Prov. 16: 18) Necesitamos hermanos que reúnan los requisitos bíblicos para dirigir, guiar y cuidar la fe de la iglesia local.

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