Ser más como Dios quiere
Ser más como Dios quiere
¿No es interesante que muchas cosas que definiríamos como “buenas" porque nos acercan a Dios son aquellas que este mundo definiría como "malas"? Por ejemplo, la dificultad y el dolor pueden tener un efecto espiritual beneficioso en nosotros, pero decir que estas cosas son buenas es decir lo contrario a lo que el mundo de hoy diría. Santiago escribió: "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia" (Stg. 1: 2-3)
1. La vida eterna significa llegar a "conocer" a Dios. Juan 17: 1-5
2. Somos "bendecidos" adoptando cualidades de carácter enseñadas por Jesús. Mateo 5: 1-12
3. Para agradar a Dios debemos aprender a pensar diferente al mundo. Romanos 12: 1-2
4. Debemos esforzarnos por pensar como Cristo pensó. Filipenses 2: 1-11
5. Dios ayudará a convertirnos en participantes de su propia "naturaleza". 2 Pedro 1: 3-4
Conclusión:
Ver las cosas desde la perspectiva de Dios nos hace "evaluar" estas cosas de manera muy diferente. La persona “bendecida", de Mateo 5: 1-12, no es bendecida por su cuenta bancaria, su importancia en la vida o su poder sobre otras personas. Esta persona es bendecida porque es un cierto tipo de persona. Busca pensar y actuar
como Dios pensaría y actuaría. La persona que disfruta de la bendición del carácter piadoso puede decir: "… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación" (Fil. 4: 11)

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