No participar en pecados ajenos


No participar en pecados ajenos

Introducción: Dios nos llama a ser santos. Pedro escribió: “… sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación…” (1 P. 1: 15-17)

La santidad significa ser distintivo, especial, reservado exclusivamente para el uso de Dios. Requiere que seamos diferentes.

1. No debemos conformarnos al mundo. Romanos 12: 1-2
2. Debemos limpiarnos de todo acto pecaminoso. 2 Corintios 7: 1
3. No podemos amar al mundo. 1 Juan 2: 15-17
4. Cristo murió para perdonarnos y redimirnos del pecado. Tito 2: 11-14
5. Necesitamos elegir entre ser amigo de Dios o amigo del mundo. Santiago 4: 4

Conclusión: Somos el templo de Dios (2 Co. 6: 16-18) Jesús oró por sus discípulos, no para que fueran sacados del mundo, sino para que no fueran del mundo (Jn. 17: 15-16), oró para que pudieran resistir al diablo. Eso significa que aunque no podemos aislarnos totalmente de las influencias mundanas, no debemos participar de los pecados que nos rodean. Vivir en un plano de pureza más alto que el mundo “… y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Ef. 4: 23-24)


Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
2 Corintios 13:5 (RVR60)



Comentarios

Entradas populares de este blog

Coros y Solos —Autoridad Bíblica

¿Por qué vino Jesús a salvarnos?

Siendo ejemplo de piedad